PREPARANDOSE PARA DIRIGIR
Cuando venía un león, o un oso, y tomaba algún cordero de la manada, salía yo tras él, y lo hería, y lo libraba de su boca; y si se levantaba contra mí, yo le echaba mano de la quijada, y lo hería y lo mataba. 1 Samuel 17:34-35. David crecía en favor ante Dios … Leer más