¡El Dios De Israel Bendice A Los Que En Él Confían! Salmos 146: 5

Ya es medianoche, y yo sin dormir estoy pensando, meditando en las bondades del buen señor, y afuera, en la calle, está frío y silente, nadie camina por la calle, todo es quietud. Así aprovecho de escribir estas líneas.

Hoy me visitó mi amiga Martita y precisamente deseo hablarte de ella y de su experiencia con el buen señor.

A ella la conocí hace muchos años en una pequeña Iglesia en Santiago, ella estaba dando una predicación y me impresionó muchísimo, no sé si fue el tema, su vigor, su facilidad con las palabras, o quizás su forma de decir las cosa.

Marta es cubana, vino de este país buscando la libertad, de piel morena y una hermosa sonrisa que siempre se dibuja en su bondadosa cara, te da esa tranquilidad y confianza que pocas personas las tienen. Ella como una buena cristiana nacida en un hogar adventista, hija y hermana de pastores, conoce muy bien las escrituras, es capaz de recitar cualquier cita bíblica de memoria, esta habilidad, la memoria y su conocimiento en las escrituras, la tienen muchos predicadores, pero la empatía y simpatía que ella tiene no. Marta es muy buena comunicadora, casi siempre está hablando, comentado y es difícil interrumpirla.

Marta es hija de los avatares de la vida, ha pasado por las estrecheces de su paso por su país natal Cuba, por su lucha por la vida, a raíz de un cáncer perdió un pulmón y su columna esta dañada, a su llegada a Chile tuvo que trabajar duramente para abrirse paso y ser aceptada en nuestro medio, ella es psicóloga y trabaja en un colegio con niños de entornos socio económicos difíciles y edemas apoya muy activamente en las iglesias. Con todo, a ella siempre la veras con una sonrisa en su cara.

Con una gran vitalidad y mucha actividad, ha llevado junto a su esposo, la esperanza y la fe a muchas familias de muchos lugares, no solo de nuestra capital, sin embargo, esta vida tan activa le pasó la cuenta, hace unos meses atrás, cayó con un infarto que casi la mató y la dejó postrada por un largo período de tiempo, no caminaba, casi no hablaba y se movía con mucha dificultad, y lentitud. Esto fue un gran golpe para ella, todos sus amigos y al colegio donde trabaja, en algún momento pensamos lo peor, si se salvaba de la muerte quedaría con una grave secuela.

Pero quiero decirte que Dios es grande!!, Dios bendice a quien en El confía. Si, hoy que la he vuelto a ver, después de algunos meses,  ¡Que Alegría!!, llegó a mi casa radiante, sonriente y con mucha energía. Como siempre, muy locuaz, ágil, sonriente, y con su peculiar sentido de humor. Dios nos devolvió a Martita. Dios bendice a sus hijos: “Y sabemos que para los que aman a Dios, todas las cosas cooperan para bien, esto es, para los que son llamados conforme a su propósito” Romanos 8:28. 

Pensando en las bondades del buen Señor, aprovecho de dejarte esta hermosas promesa que David escribió en su Salmo 103: 2-5.

“Bendice, alma mía, a Jehová,
Y no olvides ninguno de sus beneficios.

El es quien perdona todas tus iniquidades,
El que sana todas tus dolencias;

El que rescata del hoyo tu vida,
El que te corona de favores y misericordias;

El que sacia de bien tu boca
De modo que te rejuvenezcas como el águila.”

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 Si estas pasando por un mal momento, tienes dudas, dificultades, escríbenos, gustosos oraremos por ti y si aún mas si lo necesitas, podemos visitarte.

Rafael Arriaza, es Chileno / Español, MBA en Economía por la U. Autónoma de Madrid y Empresario en Chile

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