“Y vio Jehová que la maldad de los hombres era mucha en la tierra, y que todo designio de los pensamientos del corazón de ellos era de continuo solamente el mal. Y se arrepintió Jehová de haber hecho hombre en la tierra, y le dolió en su corazón. Y dijo Jehová: Raeré de sobre la faz de la tierra a los hombres que he creado, desde el hombre hasta la bestia, y hasta el reptil y las aves del cielo; pues me arrepiento de haberlos hecho.”
Jesús caminaba con su discípulos a la salida del templo, orgullo de los israelita en su tiempo, y Jesús les dijo: “¿Veis todo esto? De cierto os digo, que no quedará aquí piedra sobre piedra, que no sea derribada”. (Mateo 24:2)
Los discípulos le preguntaron cuando sería esto, y el les predice el final de la humanidad, dando las señales cuando vendría este gran desastre, dice que al final de los días, vendrán grandes eventos como guerras, pestes, hambre y grandes terremotos, y este será solo el principio del fin.
Los apóstoles insisten que les dé mas información de cuando será el fin, Jesús les dice:
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“Mas como en los días de Noé, así será la venida del Hijo del Hombre. Porque como en los días antes del diluvio estaban comiendo y bebiendo, casándose y dando en casamiento, hasta el día en que Noé entró en el arca, y no entendieron hasta que vino el diluvio y se los llevó a todos, así será también la venida del Hijo del Hombre.” (Mateo 24: 37-39)
Y yo te pregunto querido lector, ¿Crees que los días de hoy tienen alguna semejanza a lo descrito por Jesús?. Mira a tu alrededor, ¿Qué ves?, ¿existe paz, amor y tranquilidad en nuestro mundo actual?
Si vemos las noticias, nos damos cuenta que hay mucho egoísmo, odio, guerras sin terminar, muerte y nuevas fronteras que te impiden avanzar. Los gobernantes, políticos, jueces e inclusos religiosos han perdido el rumbo, cada uno lucha por lo suyo, por su propio afán, esto es, enriquecerse sin límites y sin mirar al prójimo. La moralidad, la escala de valores se rompen cada día, lo que era bueno pasa a ser malo y lo malo, lo odioso, lo inmoral, pasa a ser lo cotidiano, esto es, desde los propios lideres de opinión. Nuestro propio planeta se ha degradado, y castiga a sus habitantes, sequías, inundaciones, calores y fríos extremos. ¿Y que hacen sus gobernantes?, tratan de esconderlo y bajar el nivel de importancia.
¿A dónde va nuestro planeta?, en mi modesta opinión y de muchos hombres de ciencia, va a una muerte segura, tanto así, que algunas personas esperan poder emigrar a otros mundos distantes, como los nuevos planetas recién descubiertos, que están a 40 años luz y abandonar nuestra querida tierra. 40 años luz, si viajaras a la velocidad de la luz, necesitarías 40 años para llegar y si viajaras a ¼ de la velocidad de la luz, necesitarías 160 años.
Te dejo esta meditación para que tu la termines, hay diferentes posibilidades para nuestra civilización, tu escribe la tuya.
En cualquier caso, para mi y los creyentes, tenemos un camino, un destino que anhelamos, esto es, un nuevo mundo que el mismo Jesús nos lo dijo, «voy y preparo un lugar para vosotros, vendré otra vez y os tomaré conmigo; para que donde yo estoy, allí estéis también vosotros» (Juan 14:3), donde no habrá mas muerte, llanto ni dolor, y el león jugará con el cordero, y la paz y el amor reinará por la eternidad.
Rafael Arriaza, es Chileno / Español, MBA en Economía por la U. Autónoma de Madrid y Empresario en Chile
